23 de noviembre de 2009

ACELGAS MANÍACO DEPRESIVAS (con patatas y sardinas)

acelgas con patatas y sardinas
Receta de acelgas con patatas y sardinas

Qué lástima me doy. Pero después del gozoso exceso de los Borrachitos del Sur, la cuaresma gastronómica ha invadido mi cocina. “Sustine et abstine” (soporta y abstente) que decían los romanos (los antiguos, no los de Berlusconi, claro). Heme pues aquí enfrentado a unas tristes acelgas que me miran mohínas y taciturnas, como no podía ser menos. Nacer acelga es lo que tiene. No hay que tener dotes de adivino para saber que siendo acelga nunca vas a ser el alma de las fiestas, no van a darte la mejor mesa en los restaurantes, ni dejarte entrar sin esperas en las discotecas de moda. Por no dejarte entrar, no lo harán tampoco en ese selecto y molón grupo de los alimentos prohibidos, de los guapos, de los que engordan y colesterolizan. De esos por los que todo el mundo pierde la cabeza y que los médicos te prohíben con sonrisilla entre suficiente y cabronzuela en cuanto asomas la jeta por su consulta. No, siendo acelga ni eso. Ser acelga es un asco, sobre todo descubriendo, al releer lo escrito, que mi vida y la suya se parecen tanto.

Ingredientes: 1 bote de cristal de acelgas, 1 bote de patatas cocidas, 1 lata de lomos de sardinas CUCA, 2 dientes de ajo, aceite de oliva, vinagre de módena, sal.
.
Preparación: para que las acelgas estén ricas (dentro de sus modestas e hipocalóricas posibilidades) va a ser importante el tratamiento previo. En una cazuela con agua (no mucha) y un poco de sal ponemos cuatro o cinco patatas de bote a hervir durante un par de minutos para que se “desboticen” y cojan un sabor más natural, como hacemos habitualmente. Pero esta vez, casi al final, vamos a añadir el contenido del bote de acelgas bien escurrido de su líquido, para que experimenten el mismo y beneficioso efecto “desbotizador”. Las acelgas poco tiempo, un hervor bastará. Escurrimos todo bien y reservamos. En una sartén amplia ponemos un poco de aceite. Cuando esté caliente, añadimos los dos dientes de ajo picado. Cuando veamos que empiezan a dorarse, añadimos las patatas y las acelgas que teníamos reservadas y las salteamos con el ajo, añadiendo un poco de sal. Las ponemos en un plato regadas con un hilillo de aceite rico y le ponemos por encima un par de lomos de sardinas (que están estupendos, por cierto) que podemos haber hecho un segundo a la plancha vuelta y vuelta con un pelín de sal gruesa. Unas gotas de vinagre de Módena acabarán de redondear la faena y le darán un toquecillo de lo más apetecible. Oye, luego te lo comes y la depresión no era para tanto.


Publicar un comentario en la entrada
Related Posts with Thumbnails