24 de enero de 2009

FALSARIUS EN BUENAFUENTE


Poseídos de un nefando espíritu mercantilista desaforado, mis osados editores de la Compañía Oriental de la Tinta me tienen sometido a un régimen cuasi esclavista de promoción de mis libros, y me llevan embarcado de un lado para otro como un remero condenado a galeras. Esto tiene sus inconvenientes, pero tiene también sus ventajas. Por ejemplo cuando recalas en un puerto mediterráneo, seguro, amable y cachondo como es el programa de Buenafuente. Y al desembarcar allí te encuentras con gente tan estupenda como Carles, Laura (cocinera impostora en ciernes), Albert, las amables maquilladoras que intentaban ponerme guapo (y digo "intentaban" porque, aunque excelentes profesionales, conseguirlo hubiera sido un milagro más de Lourdes que de la cosmética) o el resto del eficaz equipo. Y no te cuento ya el propio Andreu que estuvo encantador, se puso una nariz de plástico más grande que la mía para que me sintiera como en casa, y se prestó a ayudarme con una receta, en plan pinche de lujo. Eso por no hablar del pobre Berto, que puso en riesgo su vida, engullendo de un bocado uno de los pinchos que habíamos preparado. Sitios así consuelan y hacen recordar las palabras de Kavafis, "lo que mola es el viaje, a Itaca que le vayan dando..." (aunque traduzco del griego de memoria e igual no es muy exacto). Gracias por todo. Fue un placer.

Por si alguien tiene interés en verlo puede hacerlo aquí http://www.misexta.tv/home/3_2/0/407131 o pinchando en la foto.

Si además quiere ver a Berto embutiéndose el pincho
http://www.misexta.tv/home/3_2/0/407157

18 de enero de 2009

SALMOREJILLONES (salmorejo con mejillones)

salmorejo con mejillones
Receta de salmorejo con mejillones

Tenía yo unos mejillones rebozados, que me habían nacido solterones ellos y se me estaban quedando para vestir santos. Una lástima, con los guapos que eran y no me encontraban pareja. Pero hete aquí que como en los cuentos, iba yo un día por el súper y voy y veo un salmorejo de la marca Alvalle y lo compro, y lo pruebo, y descubro que sin ser nada del otro mundo, tenía muchas posibilidades. ¿Y si lo apareo con mis mejillones? Me dije yo a mi mismo poseído de ese loco afán de los científicos genéticos. Pueden ser una pareja muy bien avenida. Me insistí yo, pero poseído ahora de ese loco afán casamentero de las abuelas. Y los presenté, y el del salmorejo y los mejillones fue un amor a primera vista. Antes hubiera sido un escándalo y los hubieran metido en la cárcel o algo de eso, por ser del mismo sexo. Ahora, afortunadamente, pueden casarse y vivir felices. De hecho están pensando en adoptar una alcachofa. Qué bonito.

Ingredientes: 1 tarrina de salmorejo Alvalle, 1 lata de mejillones al natural (yo he usado unos en salmuera magníficos, de marca AMC -Asociación Mejillones de Cabo Cruz-, de Pontevedra, que vienen en un envase redondo de plástico y que se encuentran en la zona de refrigerados) Rebocina Royal, 1 huevo duro, unos taquitos de jamón, aceite de oliva virgen extra y sal.

Preparación: agitamos bien el envase de salmorejo (que no esté frío de la nevera, mejor del tiempo) y lo extendemos en un plato llano, ponemos un par de cucharadas de Rebocina Royal (preparado instantáneo para rebozar) y las mezclamos con el caldo de los mejillones (o agua), siguiendo las instrucciones del paquete. Rebozamos los mejillones, los freímos y los dejamos en un papel absorbente. Ya sólo queda colocarlos en el centro del plato, sobre el salmorejo, ponerles un poco de sal y adornar con huevo duro picado y unos taquitos pequeños de jamón. Un hilillo de rico aceite de oliva virgen extra acabará de completar el engaño, para pasmo y deleite de nuestros incautos invitados.

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11 de enero de 2009

ROSCÓN REPUBLICANO (roscón de reyes impostor)

roscón de reyesReceta de roscón de reyes fácil

El año pasado en la pastelería me vendieron un roscón de reyes caro (porque era caro intrínsecamente, de nacimiento, vamos) y congelado (porque al llegar a casa e intentar hincarle el diente fue como masticar un iceberg, de hecho el pingüino que confundí con el regalo sorpresa, no era tal sino un habitante autóctono de aquel páramo congelado). Aquello me cabreó bastante. No un cabreo sordo en plan murmullos inaudibles y gesto contrito. No. Un cabreo de cojones contra la monarquía pastelera, de los de “a las barricadas”, “guillotina gratuita y obligatoria” y en ese plan. Durante un largo año planeé sigilosamente mi venganza y por fin la tengo al alcance de la mano. Para acabar con la dictadura del roscón de Reyes, llega el roscón republicano, portentoso invento culinario, preparado por uno mismo en la intimidad de su hogar, en práctica dosis monouso, que te puedes comer en cualquier época del año (incluso ahora, que ya no es navidad), barato y tan rico como el que más. La revolución está en marcha: que se descuiden y el año de que viene, el 6 de enero, celebramos el día de los Presidentes Magos.

Ingredientes: 1 ensaimada (vale una que compraras el día anterior, incluso, y que te haya sobrado), 1 postre lácteo de trufa (de esos tipo yogur de chocolate), azúcar moreno, miel, guindas y M&M, Lacasitos o pastillas de chocolate de colorines similares.

Preparación: no hay roscón que se precie sin un agujero en medio, así que eso es lo primero que vamos a hacer. Con un cuchillo le hacemos un pequeño círculo central y lo retiramos. Abrimos nuestra ensaimada por la mitad, extendemos una generosa capa del postre de trufa, y le volvemos a poner la otra mitad encima. Lo adornamos con unas guindas partidas por la mitad, un hilillo de miel que le de brillo y un poco de azúcar moreno que va a darle un aspecto tostadillo, como de recién salido del horno. Rellenamos el agujero del centro (ya la Física nos demuestra que la naturaleza, sobre todo la gorda, odia el vacío) de Lacasitos o similares y si tenemos el día puntilloso, podemos espolvorearlo con un poco de azúcar glas.
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Por si alguien tiene curiosidad os pongo el roscón republicano en su pintoresca versión televisiva. Para verlo, pulsad AQUÍ




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7 de enero de 2009

VIEIRAS CON PASTA (CON FUSIÓN DE MARISCO)

Vieiras con pasta
Receta de vieiras con pasta

Veo a un niño castigado, encerrado en el cuarto oscuro, que oye a través de la puerta los ruidos de una fiesta divertida y sabe que se la está perdiendo. Un niño que peleando consigue por fin abrir la puerta y descubre que al otro lado no hay nada, sólo una habitación polvorienta, llena de viejos juguetes rotos y recuerdos que se desvanecen en cuanto intenta fijar la vista en ellos. ¿Eso era crecer? ¿Esto es en realidad la navidad? Vaya putada. Y vaya mal rollo para empezar la primera receta del año. Afortunadamente a mí los malos rollos lo que me dan es hambre y como el hambre tiene solución y los malos rollos normalmente no, que les vayan dando. Moraleja, dejemos que la magia de la impostura más canalla obre el milagro. Unas vieras congeladas que acompañadas de unos modestos fideos chinos se convierten, sorprendentemente, no sólo en un apetitoso entrante (y de marisco, nada menos) sino en una lujosa receta de cocina-fusión, tan de moda ella. Apariencia de estrella Michelín a precio de chino de barrio. No de barrio chino, que suelen ser más caros. Y, sí mamá, no lo sé porque haya ido, es que me lo han contado. Anda, qué cosas, pero si mamá lleva años muerta. Adiós navidad. Mejor no vuelvas.

Ingredientes: 1 paquete de vieras congeladas con concha (en el mío venían tres), 1 paquete de noodles 1 diente de ajo, una lata pequeña de cebolla frita Hida (o cebolla natural picada si se quiere currar un poco), un poco de salsa de soja, un poco de salsa teriyaki (si no tenéis, tampoco vayáis a comprar un bote sólo para esto), 1 vaso de vino blanco, aceite de oliva virgen extra y perejil.
Preparación: ponemos agua a hervir y los noodles en un bol. Cuando el agua hierva, la echamos por encima de los fideos chinos y los tapamos con un plato. En 3 minutos estarán en su punto. En la sartén, con un poco de aceite, ponemos el ajo picado, y lo dejamos freír. Cuando empiece a dorarse, añadimos el contenido de la lata de cebolla, removemos bien y dejamos que se nos haga un poco más. Es el momento de añadir un chorreón de soja y otro de teriyaki (para darle ese toquecillo oriental-fusión que tanto agradecen las visitas) otra vuelta y añadimos el vino blanco, dejamos que se evapore el alcohol y se ligue un poco nuestro preparado, y listo. Ponemos en un plato las conchas vacías de las vieras, les ponemos dentro un puñado de fideos chinos bien escurridos y por encima la salsa que hemos preparado. Rematamos el invento con la vieras hechas a la plancha en la sartén con dos gotas de aceite (se hacen muy rápido, que nos cojan color por un lado, les damos la vuelta, otro poco por la otra cara y listo), un poquito de sal gruesa y perejil. De rico, riquísimo y de chulo y lustroso, ni hablamos.

A causa de un artículo aparecido el el diario italiano la Repubblica (cuyo enlace, por si alguien tiene curiosidad es este http://www.repubblica.it/2009/01/sezioni/persone/cucina-impostora/cucina-impostora/cucina-impostora.html?ref=hpspr1) nuestro blog tiene hoy un aire italiano y son muchos los amantes de la impostura que están viniendo a visitarnos desde allí. Pues eso que grazie e benvenuto.
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