20 de noviembre de 2010

HOJALDRES CON MERMELADA

hojaldres con mermelada





















Receta de hojaldres con mermelada

Gracias a algún misterioso portento esotérico que se me escapa, en mi nevera se produce un curioso fenómeno estacional: la acumulación de restillos de mermelada en botes abiertos y nunca terminados. De naranja amarga, de melocotón, de ciruela, de fresa, toda la gama imaginable. Igual es que soy un comprador compulsivo de mermeladas (puede ser, me pasa con las salsas raras, que se me acumulan también, abiertas, probadas y olvidadas, en los estantes más recónditos de la nevera) pero yo creo que no. Que es un problema de diseño. Le ponen al bote más cantidad de mermelada de la que un ser humano normalmente constituido es capaz de consumir antes de aborrecerla y necesitar desesperadamente cambiar de sabor. Y se creían muy listos. Pero hete aquí que Falsarius Chef os propone una solución para solucionar el problema. Estos hojaldritos que darán buena cuenta de los restos acumulados de mermelada y a su vez serán gozosamente deglutidos por vosotros. Eso, o nos pasamos a la miel y que les vayan dando.

Ingredientes: 1 paquete de hojaldre refrigerado (la Cocinera en este caso), mermeladas varias de las que tengamos en la nevera (admitimos también leche condensada, o dulce de leche si es lo que tenéis, que aquí no se tira nada), 1 bote de caramelo líquido.

Preparación: lo primero es poner a calentar el horno a 180 grados, para que vaya cogiendo fuerza mientras enredamos con los preparativos. Desempaquetamos el hojaldre y lo extendemos sobre una superficie limpia. Con un vaso, aro de emplatar o similar, cortamos círculos de masa como de unos 9 ó 10 centímetros de diámetro, les hacemos un pequeño reborde plegando un poco todo el perímetro, les pinchamos con un palillo un poco la base y los vamos colocando en la bandeja que habremos sacado del horno antes de ponerlo a calentar (con el astuto propósito de no quemarnos ahora), dispuestos sobre el papel especial que trae el rollo de hojaldre. Metemos la bandeja en el horno caliente y en breve veréis que el hojaldre coge volumen y se pone doradito y guapo. Es el momento de sacarlos. Los ponemos en una bandeja y con un cuchillo les quitamos la tapita (que luego nos quedará chula de adorno) y las rellenamos de nuestras mermeladas favoritas. Sólo queda servirlas en un plato y adornarlas con un poco de caramelo líquido.
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