Pues aunque pueda parecer sorprendente, ya son mil (y pico) los seguidores inscritos que tiene este blog. Mil voluntariosos amantes de la cocina impostora, de sus malas artes gastronómicas y de sus taimados artificios para engañar a los incuatos comensales que se sienten en nuestras mesas. Mola. Y dada la magnitud del evento, y aunque no soy yo muy de este tipo de cosas, que a veces dan una impresión un poco cutrecilla y casposa, he decidido que de alguna forma había que agradecer la atención que se me dispensa. Así que, por una vez y sin que sirva de precedente (que está la vida muy achuchada) voy a repartir al azar (diría "sortear" pero es una palabra que me provoca sarpullidos) cinco libros de cocina impostora entre la gente que ha tenido la amabilidad y la paciencia de hacerse seguidora del blog. En los próximos días haré públicos los nombres (o los nicks) de los agraciados (o damnificados, que el libro de postres tiene un peligro del copón). Gracias a todos y que siga. Estoy convencido de que algún día, todas las cocina estarán llenas de impostores. Oye, o mejor no.31 de mayo de 2010
1.000 impostores
Pues aunque pueda parecer sorprendente, ya son mil (y pico) los seguidores inscritos que tiene este blog. Mil voluntariosos amantes de la cocina impostora, de sus malas artes gastronómicas y de sus taimados artificios para engañar a los incuatos comensales que se sienten en nuestras mesas. Mola. Y dada la magnitud del evento, y aunque no soy yo muy de este tipo de cosas, que a veces dan una impresión un poco cutrecilla y casposa, he decidido que de alguna forma había que agradecer la atención que se me dispensa. Así que, por una vez y sin que sirva de precedente (que está la vida muy achuchada) voy a repartir al azar (diría "sortear" pero es una palabra que me provoca sarpullidos) cinco libros de cocina impostora entre la gente que ha tenido la amabilidad y la paciencia de hacerse seguidora del blog. En los próximos días haré públicos los nombres (o los nicks) de los agraciados (o damnificados, que el libro de postres tiene un peligro del copón). Gracias a todos y que siga. Estoy convencido de que algún día, todas las cocina estarán llenas de impostores. Oye, o mejor no.23 de mayo de 2010
VENTRESCA DE ATÚN OPTIMISTA

Me había levantado con uno de esos espíritus optimistas con los que a veces nos sorprende la vida. Un despertar de esos en plan “hagamos de cada nuevo día una fiesta”. Como si fuéramos el alto ejecutivo de un banco con un contrato blindado y millones de euros esperándonos en la jubilación. Alegría. Al desparrame. El problema es que yo no soy banquero y claro, así la cosa pierde mucho, porque un rápido vistazo a mi despensa me hizo constatar que mi vida de lujo y desenfreno iba a tener que apoyarse, en el terreno gastronómico, en una latilla de ventresca de atún (muy rica, pero una solitaria latilla al fin y al cabo) y lechuga. Hombre, así de entrada, como para una bacanal romana parecía que la cosa no daba la talla. Pero qué loco y ciego es el optimismo infundado. Y lo más cachondo es que a veces funciona. Porque al final, a base de darle vueltas, me acabé haciendo una receta de lo más apañada y comí como dios. Como un dios pobre, como un dios griego de esos que andan en la cola del paro en Diosilandia, pero como dios al fin y al cabo.
.
Ingredientes: 1 lata de ventresca de bonito (en este caso de la marca Serrats, una pequeña empresa que hace conservas muy ricas), preparado para rebozar sin huevo (tipo Rebocina Royal), 1 paquete de lechuga gourmet (de la de abrir y servir), 1 cerveza, 2 dientes de ajo, aceite de oliva, vinagre y sal.
.
Preparación: vamos a empezar picando finitos los dos dientes de ajo (si no te gusta el ajo, pasando) y los ponemos en un vaso con el aceite rico que pensáramos utilizar para aliñar la lechuga, el vinagre y un poco de sal gruesa. Removemos bien y reservamos. En un plato hondo ponemos tres cucharadas de nuestro preparado para remozar sin huevo y, en lugar de con agua, como indica el envase, lo mezclamos con cerveza, hasta conseguir una crema líquida pero consistente. Escurrimos el atún de nuestra lata de ventresca, lo separamos en partes (viene como en láminas, así que es fácil) y lo pasamos por el preparado para rebozar. Ponemos abundante aceite a calentar y freímos en él nuestras piezas de ventresca rebozadas. Las reservamos en un plato con papel de cocina, para que pierdan el exceso de aceite. Aliñamos la lechuga con nuestro preparado de ajo y aceite y un poco más de sal, removemos bien y la ponemos en un plato, con las ventrescas rebozadas (y optimistas), por encima. Un plato de lo más veraniego, de mucho lucimiento y elegante prestancia.
19 de mayo de 2010
ARROZ GRIEGO (Ahora en vídeo)
Por cortesia de nuestro osado patrocinador, arroz Brillante, he aquí, en grandiosa exclusiva para nuestro blog, la receta de ayer, hábilmente convertida en vídeo. Pues eso, que nos lo ponen fácil. Que ustedes la disfruten.
18 de mayo de 2010
UN ARROZ BRILLANTE: ARROZ GRIEGO

Me da a mí que estamos un poco obsesionados con los idiomas. Especialmente los padres con los que deben aprender sus hijos. Tengo unos amigos muy preocupados porque su hija de seis meses no está yendo a una guardería bilingüe. ¡Pero si la pobre todavía ni habla! ¿Por qué no se esperan a que diga algo, para ver qué idioma trae de serie? Oye, igual hay suerte y les ha tocado una angloparlante. Cuando yo era pequeño lo que se estudiaba era Latín y Griego. No valían para intentar asegurarse un porvenir económico, como el Inglés o el Chino de ahora, pero hay que reconocer que daban un aire interesante. Licenciado en lenguas muertas, decías, y parecías el representante de un grupo punk. A mí las cosas poco prácticas me parecen muy elegantes. Por ejemplo en estos tiempos de crisis, para quedar como un señor, lo que hay que hacer es nacionalizarse griego. Económicamente no te va a ir muy bien, pero quedas a tomar una copa en un sitio molón con Armani, por ejemplo, se lo cuentas y se muere de envidia pensando ¿por qué este pringado es griego y yo no? Oye, y eso gusta. Y hablando de cosas que gustan. A partir de hoy, arroz Brillante va a convertirse en el osado patrocinador de nuestras recetas de arroz. Gracias a su colaboración, al día siguiente de la inclusión de una nueva receta, podréis verla en vídeo aquí en el blog, en plan lujosa superproducción y en rigurosa primicia Todavía no en 3-D, pero todo se andará. Brillante nos lo pone fácil (qué bien me viene aquí el eslogan). A vosotros las recetas, y a mí currar el doble.
.
Ingredientes: 2 vasitos de arroz Redondo Brillante, queso fresco, 8 tomates cherri, 1 lata pequeña de aceitunas negras sin hueso, alcaparras, albahaca fresca, aceite de oliva, ajo, sal.
PARA LA SALA: 1 yogur griego (no azucarado), ½ limón, un par de hojillas de albahaca, aceite y sal.
.
Preparación: en una sartén con tres cucharadas de aceite ponemos dos dientes de ajo picados a dorar un poco. Cuando empiecen a coger color, añadimos los tomates cherri partidos por la mitad. Les damos una vueltecilla para que cojan también color, y añadimos las aceitunas negras partidas por la mitad (unas diez o por ahí), una cucharada de alcaparras, unas hojillas de albahaca picadas y sal. Le damos otra vuelta y añadimos un puñado de taquitos del queso fresco. Dejamos que se caliente un poco y añadimos el contenido de los vasitos de arroz, previamente descompactado un poco con la mano para que esté suelto, y removemos bien. Estará enseguida. En un minuto. Lo servimos en el plato y lo adornamos con una salsilla hecha con el yogur griego. Para ello, lo volcamos en un plato hondo, le añadimos el zumo de medio limón, el par de hojillas de albahaca hábilmente picadas, un hilo de aceite rico, y removemos bien con un tenedor hasta que se mezcle todo adecuadamente. Un vino de Resina (o don Simón blanco fresquito, si estamos en crisis) para acompañar, y como en el mismo Mikonos.
11 de mayo de 2010
ENSALADA DE ALUBIAS - CHEFS CONTRA EL HAMBRE

Anda ya por ahí el “Segundo Recetario Internacional de Chefs contra el Hambre”, promovido por la Iniciativa América Latina y Caribe sin Hambre (ALCSH) de FAO, un libro de cocina solidario en el que por segundo año, han debido volverse locos y han contado conmigo, junto con José Andrés y Fernando Luna por parte española (los que, por cierto, no deben saber dónde meterse al verse junto a un tipo como yo). El tema de esta convocatoria eran las legumbres y, en principio, las recetas debían ser fáciles de hacer. Esta es la que yo presenté. Una receta tan sencilla que por no necesitar, no necesita ni cubiertos.
.
Ingredientes: 1 bote de los de cristal de alubias blancas, 1 cebolla grandecita, pimiento verde, ají (cayena, guindilla o vuestro picante favorito) vinagre, sal y aceite si lo hubiera.
.
Preparación: lavamos bien las alubias de bote y las machacamos sin miramientos hasta convertirlas en un puré. Le añadimos vinagre y aceite, aliñándolo como si fuera una ensalada. Cortamos la cebolla por la mitad, reservamos una parte y picamos la otra. Picamos también el pimiento y el ají, y añadimos todo al puré de alubias, poniéndole sal y mezclándolo vigorosamente. Por otro lado, tomamos la media cebolla que teníamos reservada, le hacemos un corte en la parte inferior para facilitar la operación, y separamos con cuidado las diferentes capas que van a servirnos de pequeños recipientes para nuestro puré. Vamos rellenando las cazoletas de cebolla con la mezcla de alubias y adornamos con un poco de pimiento, ají y cebolla picada que habremos reservado previamente. Se come a mordiscos sin ningún miramiento.
Si alguien tiene interés, me cuentan que los libros pueden encontrarse en la librería JUAN RULFO (del Fondo de Cultura Económica) C/Fernando el Católico 86 28015 Madrid, España Tel: (34) 91543 29 04 / 29 60 Fax: (34) 91 549 86 52 E-mail: libreria.juanrulfo@fondodeculturaeconomica.es
También (al menos estaba el primero) en la Casa del Libro.
3 de mayo de 2010
COCIDO MADRILEÑO REVOLUCIONARIO
El levantamiento de los madrileños el 2 de mayo de 1808 es bastante comprensible. Eso de verte convertido en francés de un día para otro, debe dar un perezón horroroso. Por lo de francés (que ya tiene bastante delito en si mismo) y porque igual van y te cambian tu cocido madrileño con su carne, su gallina, su chorizo y todo el avío rico, por una tortilla francesa con perejil o alguna sinsustancia similar. Quita, quita. Por eso lo que os traigo hoy, aprovechando fechas tan señaladas, es una receta de cocido. Pero no de un cocido cualquiera. De un cocido revolucionario, porque voy a echarle un huevo. ¿Y qué son muchas veces las revoluciones? Cuestión de echarle de esos..
Ingredientes: 1 lata de cocido madrileño (Litoral en mi caso), 2 dientes de ajo, 1 latita pequeña de cebolla frita, 1 huevo, aceite y sal.
.
Preparación: no puede ser más fácil. Abrimos la lata de cocido, le quitamos un poco de la grasilla roja que se acumula compacta por encima, para hacerlo más digestivo y le escurrimos el caldo que trae, dejando un poquito si acaso. En una sartén sofreímos los ajos picados. Cuando se doren le añadimos la latita de cebolla frita, un poco de sal, le damos un par de vueltas, y vertemos el contenido de nuestra lata de cocido. Removemos bien, ahuecamos un poco, y ponemos en medio el huevo. Lo ponemos a fuego suave, lo tapamos con una tapadera para que se haga mejor y cuando veamos el huevo cuajado, está listo. Si lo hacemos (o presentamos) en una cazuelilla de barro, el efecto es de lo más casero y entrañable.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
