17 de enero de 2011

FIDEOS CON LANGOSTINOS "MINIMAL"

fideos con langostinos
Receta fácil de fideos con langostinos

Ocho de cada diez mensajes de los que recibo últimamente por Internet, tienen como tema principal los atracones navideños y su secuela de sobrepesos. Y digo yo ¿para qué comeremos tanto, si luego no sabemos estar gordos en paz? Vemos un kilo de más, una lorzilla saltarina bailándonos en la cintura y hala, ya todo preocupados, qué susto, mira lo que me ha salido ahí. Y nos volvemos locos y nos da a todos por irnos a la calle a hacer footing. Que desde que empezó el año, dan las ocho de la tarde y las aceras parecen el maratón de Nueva York, todo lleno de gente, vestida de colores fosforito y corriendo. ¿Qué pasa, que sus kilos son cojos y cuando ellos corren, no les pueden seguir el ritmo y se les quedan rezagados? Porque mis kilos de más corren como demonios. No sólo no desaparecen cuando corro, si no que además me ganan y se chotean de mí cuando llego a la meta sujetándome el costado y echando el bofe. Y claro, después de tanto correr llegas a casa con un hambre de narices y es casi peor. Pues bien, en atención a tanto footingero forzoso he preparado la receta de hoy, que combina la eficacia reconstituyente de un buen guisote, con un aporte calórico exiguo. Unos fideos con langostinos “minimal” (suena bien lo de “minimal”, me gusta), y digo “minimal” porque le he quitado todo lo que no era imprescindible y he dejado la receta en la raspa. Ya que no puedo adelgazar otra cosa, por lo menos, adelgazo la receta.

Ingredientes tres raciones (dos generosas): 1 brick de caldo de paella Aneto con sofrito (este en concreto porque es denso y va a evitarnos hacer un sofrito aparte), fideos “cabellín” (del finito) entre 90 y 100 gramos, 8 gambones (que podrían ser langostinos como en el título, pero que son gambones, que es lo que tenía) y un poco de sal.

Preparación: en una cacerola ponemos a calentar el contenido de nuestro brick de caldo. Cuando hierva, añadimos los fideos (unos diez puñaditos, nueve para los comen sales y uno para las ánimas del Purgatorio, como decían las abuelas) y nuestros gambones, previamente descongelados y pelados, partidos en pedazos. Añadimos un poco de sal, removemos y cuando los fideos estén, está el guisote. Para qué currar más, si así queda perfecto.
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