24 de enero de 2011

GARBANZOS CON CABALLA EN CALORÍFICO GUISOTE

garbanzos con caballa
Receta de garbanzos con caballa

Más que un año de fríos polares, estamos teniendo un año de fríos bipolares. Esto es, de repente hace un frío de narices y de repente un día primaveral. Esto vuelve loco a cualquiera. Yo lo aviso. Tengo un hormiguero en casa y las pobres hormigas están disparatas. Claro, ven unos días de sol espléndido y se dicen ilusas, anda mira la primavera, y se ponen todo activas a hacer cosas de hormiga, y cuando están confiadas y felices, zas, unas heladas del copón. Eso deprime mucho. Hay una cigarra que ha montado en mi jardín una consulta psiquiátrica y se está haciendo de oro con las hormigas deprimidas. Ella dice que les hace “antenoterapia”, aunque yo creo que les está tomando el pelo. Pero bueno, eso no tiene que nada que ver con nuestra receta, que aunque venden hormigas fritas en lata, todavía no me ha dado por ahí. Nuestra receta de hoy se refiere a otro animalillo mucho más guapo y apetecible con estos fríos polares, la caballa. Caballa de lata en este caso, con la que vamos a hacernos un espectacular y fácil guisote de garbanzos.

Ingredientes: 1 bote de cristal de garbanzos, 2 latas de caballa en aceite, 1 brick de caldo, concentrado de tomate (valdría tomate frito), 1 huevo duro, 2 dientes de ajo, media cebolla, pimentón picante, sal, aceite de oliva, perejil.

Preparación: en una cacerola ponemos un poco de aceite con los 2 dientes de ajo, enteros y un poco aplastados, y la media cebolla picada (o una lata pequeña de cebolla frita). Cuando cojan color le añadimos un poco de concentrado de tomate (o una cucharada de tomate frito), un poco de sal, removemos bien y agregamos los garbanzos del bote, lavados y escurridos. Dejamos que se hagan un poco con el sofrito, le ponemos un poco de pimentón picante, mezclamos y lo cubrimos con el caldo de nuestro brick. No mucho, para que luego quede hilado que está más rico. Dejamos los garbanzos borboteando diez minutos a fuego medio, agitando un poco la perolilla de vez en cuando para que se trabe el caldo, y añadimos la caballa, escurrida del aceite que trae en la lata, y el huevo duro troceado. Un par de minutillos más y listo. Si lo dejamos reposar un poco fuera del fuego, antes de zampar, mucho mejor.

Nota: yo le añadí al sofrito un bote pequeñito de pimiento morrón amarillo en tiras y le aportó un saborcillo muy interesante. No es imprescindible, pero dicho queda.
.
.
Publicar un comentario en la entrada
Related Posts with Thumbnails