23 de diciembre de 2018

GULAS EN VINAGRETA

Gulas en vinagreta
Gulas en vinagreta

Hace tanto tiempo que no como angulas que ya no sé si me lo he inventado. Que la memoria a veces tiene muchos delirios de grandeza. Lo típico que recuerdas que de pequeño ibas a una mansión  de tus abuelos, que era una mansión enorme, y eso que vuelves pasados los años y descubres que en realidad era poco más que una chabolilla, y el palaciego jardín en el que te perdías, un patio con dos macetas. ¿Mira que si lo que yo recuerdo como angulas eran en realidad espaguetis al ajillo?
No sé. Pero lo que tengo claro es que, por ahora, habrá que conformarse con las gulas que es lo que tengo yo en la lata. Las gulas son unos peces de atrezo qué sabe dios de qué estarán hechos, pero que cumplen adecuadamente una curiosa función. Vienen a sustituir a las angulas, algo que la mayor parte de la gente no había comido nunca y de lo que no tenía ninguna necesidad. Un milagro del marketing. Pero está bien que haya cosas así, porque te ponen muy en tu sitio. La sirves en la mesa y, si te fijas, te están mirando con su cara de angula falsa y diciéndote: eh, tú, imbécil, soy un fideo de pescado de cuarta, no una exquisitez que nunca estará a tu alcance. No me extraña que me vayas a comer porque eres un pringado. Eh, protestas tú, que yo de pequeño he comido angulas. Calla, muerto de hambre, se revuelven ellas, tú no has visto una angula verdadera ni en fotos. Ponme ajito y guindilla e hínchate de pez triturado y prensado en hilillos, que es para lo único que te alcanza. Oye, y como no les falta razón, te las comes, pero con una cierta desazón. Con mala conciencia, porque es como comerse a un psiquiatra, y si nadie come psiquiatras ni aunque sean argentinos, será por algo. Y claro, no puedes evitar preguntarte ¿y por qué me estoy yo comiendo esta cosa rara, si podía estar comiéndome unos boquerones, que para eso sí me alcanza, en vez de este invento raro de un señor de Guipúzcoa? Pero te quedas sin respuesta y aunque seas consciente de que estás haciendo el idiota, pasan unos días, las vuelves a comprar y el ciclo vuelve a empezar. Y las angulas de verdad, las pocas que quedan sin que se las zampen los japoneses, se escabullen camino al mar de los Sargazos y dan gracias al dios de la estupidez humana dos veces al día.

Ingredientes: 1 lata de gulas al ajillo (o las gulas que tengáis por ahí de bolsa o paquete), pimiento verde, pimiento rojo, cebolla, limón, salsa de chile habanero (o Tabasco), aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal.

Preparación: probar esta receta es repetirla seguro, porque envicia. De las cosas más ricas que se pueden hacer con gulas. En un bol pones tres cucharadas de aceite rico, el zumo de medio limón, salsa de chile habanero o Tabasco según lo picante que lo quieras, un poco de vinagre y sal. Agitas el bol hasta que veas que la mezcla se emulsiona (queda bien mezclada) y la reservas. Picas los pimientos y la cebolla muy picaditos (si tienes una picadora de verduras, mucho menos trabajo) y los echas en el bol, junto con las gulas bien escurridas de aceite. Mezclas todo bien y listo. Eso sí, si tienes mucho picadillo de verduras es mejor poner más de una lata de gulas o utilizar esas refrigeradas que vienen en un paquete y traen más cantidad.

12 de abril de 2018

Sardinas de lata con jamón

Sardinas con jamón
Sardinas con jamón


Ingredientes: 1 lata de sardinas, 1 paquete de jamón en lonchas finas (cuanto más rico el jamón, más rico el plato), 1 limón, perejil, aceite de oliva virgen extra.

¿Te acuerdas de las típicas truchas con jamón? Pues igual, pero en sardina de lata. Con la ayuda de un cuchillo, abrimos las sardinas por la mitad, le quitamos la espina con cuidado, ponemos dentro el pedazo de loncha y cerramos la sardina en plan bocadillo con el jamón dentro. Las vamos colocando en un recipiente que aguante el calor, acompañándolas si queremos de un par de lonchas de jamón sueltas, que luego nos pueden venir muy bien para adornar el plato. Las metemos en el horno precalentado a 180 grados y estarán enseguida: cuando veamos que el jamón comienza a  sudar y a coger un aspecto crujiente. Las ponemos en el plato con unas gotas de limón y un hilillo de aceite rico por encima, adornándolas con una rodaja de limón, un poco de perejil y las lonchas de jamón suelto que habíamos metido en el horno. Quedan estupendas.


22 de abril de 2017

LATA DE BERBERECHOS


Lata de berberechos
Lata de berberechos
Las latas de berberechos son unas chulitas. En serio, yo no sé que se han creido. Vas tú por el súper con tu carrito dando un paseo, y te miran desde su estante con suficiencia, con desdén, como mirándote por encima de su hombro de hojalata. Te escrutan de arriba abajo, en plan a ver cómo va vestido éste, qué reloj lleva o de qué marca son sus zapatos, decidiendo enseguida que no estás a su altura, que no tienes ni la clase, ni el nivel adquisitivo para hacerte con una de ellas. Vamos que te desprecian, porque las latas de berberechos son caras y lo saben. Y lo disfrutan, creo yo, que es lo peor. De verdad, cómo me fastidia esa actitud en algunas latas de lujo. Tienes que llevar un carrito de la compra descapotable rojo, o uno de esos carritos de súper 4x4 con tracción a las cuatros ruedas, porque si vas con un carrito utilitario, de los de toda la vida, no te hacen ni caso. Oye, me diréis que hay latas de berberechos más humildes, que no son caras. Ya, todos lo sabemos, y a veces las compramos y sinceramente a esos moluscos renegridos, llenos de arena y con olor a marea baja yo no les llamaría berberechos. Sí, se parecen mucho, pero no son lo mismo. Hay otros, mediopensionistas, ni malos ni buenos, ahí en la fronterilla, que no están mal y te sacan de un apuro. Pero yo no hablo de esos. Yo me refiero a los berberechos ricos, que son otra cosa. Vamos, una cosa tan distinta que al precio que van, ya muchas veces ni se los encuentra en los supermercados de barrio, y si quieres una lata de berberechos como dios manda, te tienes que ir a una tienda gourmet o un sitio de esos pijos. Un horror. Pero el amor es así, no conoce de clases sociales, y de vez en cuando uno hipoteca su futuro y se compra una lata. Y qué placer. Pocas cosas más ricas que unos buenos berberechos de lata. Grandes, lustrosos y ordenaditos amorosamente en su lata. Casi se les puede permitir que te miren con desprecio. Al fin y al cabo, vas a comértelos y eso, para un berberecho, debe ser molesto.


Berberechos con alcachofas
Berberechos con alcachofas

BERBERECHOS CON ALCACHOFAS A LA PLANCHA

Ingredientes: 1 bote de corazones de alcachofa (mejor si son de las pequeñas, que quedan más ricas), 1 lata de berberechos, 1 diente de ajo, perejil, aceite de oliva virgen extra y sal.

Preparación: escurrimos las alcachofas y las ponemos en un bol con un hilillo de aceite por encima. Aparte, en un vaso ponemos un par de cucharadas del caldillo de los berberechos, un poco de aceite de oliva virgen extra, el diente de ajo y perejil bien picados y una pizca de sal. Removemos con una cucharilla hasta que quede todo bien hilado y reservamos. Ponemos una sartén a fuego medio y cuando esté caliente, vamos poniendo las alcachofas, que ya tenían un poco de aceite, a dorar. Las removemos para que se hagan por todos lados, y cuando estén a nuestro gusto, les ponemos un poco de sal gruesa y añadimos los berberechos escurridos. Muy poco tiempo. Lo justo para darles un golpecillo de plancha y que se calienten. Servimos todo en un plato y lo regamos con el preparado de caldo de berberechos, ajo, perejil y demás que teníamos reservado en el vaso. Veréis qué cosa más rica.


Chupito de berberechos Sacha
Chupito de berberechos Sacha

CHUPITO DE BERBERECHOS A LA SACHA

Ingredientes: 1 lata de berberechos, limas, cilantro, aceite de oliva virgen extra, Tabasco o tu salsa picante favorita.

Preparación: me encanta las cosas que hace Sacha Hormaechea, y como esta receta me parece estupenda, pues os cuento cómo la hago yo. Puede parecer un homenaje, pero en realidad es un plagio. En un bol se pone un poco de caldo de los berberechos, un hilillo de aceite de oliva virgen extra (que le va a dar a nuestros berberechos un brillo y una prestancia estupendos) y unas gotas de Tabasco o picante similar. Agitamos el bol para que se hile todo bien y añadimos los berberechos, dejando que se maceren ahí durante 5 minutos. Mientras tanto, lavamos las limas, les cortamos la base para que se sostengan, y les hacemos pequeño corte en la parte superior para que luego se expriman mejor. Añadimos un poco de cilantro picado a los berberechos removemos y vamos montando sobre cada mitad de lima, cuatro o cinco berberechos, regados con un poco del caldo picantillo con cilantro. Te lo llevas a la boca como si fuera un chupito y aprovechas que te zampas los berberechos para exprimirte unas gotas de la lima. La mezcla es espectacular.


Otras recetas con berberechos:



27 de julio de 2016

Verbena El Puerto de Santa María

Verbena nocturna
Teléfono reservas Verbena

Estas cosas pasan así, sin avisar. Supongo que es cosa del Levante, este viento loco del sur, que parece que no, pero acaba afectando a las neuronas y terminas haciendo cosas muy raras. La cuestión es que abro bar/modesto restaurante en El Puerto de Santa María. Se llama VERBENA (nos podéis seguir aquí: https://www.facebook.com/verbenaelpuerto/) y es el fruto de casi un año de trabajo, de mucha ilusión y de alguna larga y tediosa pelea burocrático-administrativa de las inevitables en este país, claro. Vamos a tener una barra con ricos pinchos y tapas (y latas, faltaría más...), un menú con platos muy sencillitos pero yo creo que muy apetecibles, y una estupenda terraza con vistas al mar y a la bahía de Cádiz. Allí os espero deseando poneros por fin cara, después de tantos años de conocernos tan sólo por Internet, Ya sabéis donde tenéis vuestra casa.



Ubicación
Restaurante Verbena
Teléfono de reservas: 647807359
Horarios: de 13.00 a 16.00 y de 21.00 al cierre
LUNES cerrado

26 de mayo de 2016

EL REY DE LAS LATAS



Oye, que no digo yo que no. Que igual se nos ha ido un poco la mano con llamar pomposamente a este libro “El rey de las latas”. Que yo a las latas les tengo mucho respeto. Tanto, que me hubiera dado por contento con poder ser su bufón. En mi descargo diré que las latas son una parte muy importante de mi vida. De hecho, he comido tantas conservas que seguro que cuando me muera, me mantendré incorrupto y la gente dirá, míralo, era un santo. Y de eso nada. Las que son unas santas son las latas, que llevan tantos años aguantándome. A mí y a todas las tropelías que se me ha ocurrido hacer con ellas para elaborar estas recetas. Oye, y ni una mala cara, ni un mal gesto, nada de nada. Porque ellas son así, prácticas, amigables, pacientes y siempre dispuestas a echar una mano cuando las necesitas. Hace tiempo que llevo pensando que se merecían un homenaje y este libro trata de serlo. Y si alguien dice que este libro es una lata, lo tomaré como un piropo: qué más quisiera yo.


EL REY DE LAS LATAS
Editorial: Plaza&Janés
Precio: 17,90 €


Ya a la venta. Si lo quieres firmado y estás en Madrid, firmo en la Feria del Libro
-viernes 3 de junio 18,30 a 20,30 horas: librería Aliana
-sábado 4 de junio de 12 a 14 horas: librería A punto

19 de abril de 2016

ESPÁRRAGOS A LA NAVARRA


Los espárragos es lo que tienen, que son muy formales. No son como esas otras verduras díscolas que andan siempre enredando por la nevera, descolgándose por los estantes o haciendo bellaquerías en el cajón de las verduras, poniéndolo todo patas arriba como niños traviesos. Los espárragos, no. Ellos son más bien como niños haciendo la primera comunión: vestiditos de blanco y poniendo cara de buenos para la foto. Y encima, en su afán por agradar, se meten ordenaditos en una lata y te aguantan ahí el tiempo que quieras, incólumes y guapos como el primer día, esperando el momento en que los necesites. Los espárragos, yo para mí, que son unos santos. Qué paciencia tienen los pobres. Yo creo que no valdría para espárrago, y menos aún para espárrago de lata. Espárrago triguero, a lo mejor, pero de espárrago blanco de lata, no me veo. Qué vida más aburrida, oiga. Y no es que la mía sea una fiesta. O al menos no siempre. Porque, eso sí, hay días que abro una lata de espárragos, cojo un poco de chistorra rica y un par de huevos y me monto esta receta que hoy os presento de espárragos a la navarra, y me lo paso estupendamente. Los espárragos igual no se lo pasan tan bien, pero yo creo que les hago un favor: me los como y acabo con su aburrimiento. Igual soy raro, pero me consuela mucho pensar que ambos salimos ganando.

Ingredientes: 1 lata de espárragos, chistorra, 2 huevos, harina, aceite de oliva virgen extra, 2 dientes de ajo, harina, pimentón, aceite de oliva virgen extra, sal

Preparación: uno de mis platos favoritos con latas. En una sartén con un poco de aceite, mejor un poco honda, ponemos a sofreír la chistorra cortada en trozos. Cuando la veamos ya a nuestro gusto, añadimos los dos dientes de ajo bien picados. Que se doren un poco. Le ponemos entonces una cucharada de harina y una cucharadita de pimentón. Removemos y rápidamente lo regamos todo con el caldo de los espárragos. Mezclamos y, cuando hierva, añadimos los espárragos enteros. Cuando vuelva a estar caliente, cascamos sobre el invento un par de huevos con un poco de sal en la yema, y tapamos la sartén. Dejamos a fuego suave hasta que los huevos estén cuajados. Servimos adornando con un poco de pimentón y alguna piparra (las deliciosas guindillas vascas que no pican)

Nota: por si a alguien le interesa, últimamente estoy usando para esta receta unos espárragos de bote de los supermercados Covirán. Cuestan unos 3 euros, están ricos  y, lo más importante, son de verdad de Navarra.


28 de marzo de 2016

RISOTTO CON ZAMBURIÑAS DE LATA


Cómo pasa el tiempo. En esto de los blogs, te despistas un día y cuando te quieres dar cuenta, no es que haya pasado una temporada, es que ha transcurrido una era glacial, se han extinguido los dinosaurios que paseaban por la puerta de tu cueva y tú, en vez de un feliz neandertal, eres un atribulado homosapiens con corbata. La cosa es que hacía un montón de tiempo que no ponía recetas nuevas por aquí. Las causas principales (excluida mi consustancial y genética vagancia) son dos. La primera, que he estado preparando un nuevo libro que saldrá a la venta en mayo, y esas cosas llevan su tiempo y su curre si quieres que queden bien. En breve os pondré por aquí un avance. La segunda es que estoy montando un negocio del que, por ahora, permitidme que no diga nada, pero del que seréis los primeros en tener noticia. Antes del verano. Pero volvamos a lo nuestro que es la cosa de comer fácil y rico. Os he preparado esta receta de risotto con zamburiñas de lata, que veréis qué cosa más sencilla de hacer y qué buen resultado os da.

Ingredientes: 1 vasitos de arroz de los preparados para hacer en el microondas (que viene precocido), 1 lata de zamburiñas en salsa de vieras, ½ cebolla, 1 bote de tomate seco en aceite, 1 diente de ajo, 1 vasito de vino blanco, ½ vaso de agua, aceite de oliva virgen extra, mantequilla, orégano y sal.

Preparación: en una sartén ponemos un poco de aceite y doramos el diente de ajo y la cebolla bien picados. Cuando cojan color añadimos cuatro piezas de tomate seco troceado, le damos una vuelta, dejamos hacer un poco y añadimos el vino blanco. Esperamos para que se evapore un poco el alcohol, espolvoreamos con orégano y sal al gusto, y agregamos el arroz (deshaciéndolo un poco con la mano, que sale muy compactado del envase). Mezclamos bien, añadimos el contenido de la lata de zamburiñas (reservando dos o tres piezas y un poco de salsa para adornar al final), y el medio vaso  de agua. Con el fuego suave, vamos removiendo hasta que adquiera un aspecto meloso y prácticamente sin caldo. Este arroz de vasitos se hace enseguida, así que no hay que preocuparse por la cocción. Retiramos del fuego, le añadimos una bolita de mantequilla y removemos hasta que se integre bien. Una vez en el plato, le ponemos por encima las zamburiñas que teníamos reservadas y queso rallado parmesano. Muy fácil, muy rico y perfecto para cuando comes sólo, porque sale la cantidad justa para que no sobre, ni te quedes con hambre.


Para mayor facilidad os dejo aquí una versión en vídeo a cámara rápida, para despejar cualquier duda sobre cómo se prepara nuestro risotto.



  

30 de junio de 2015

SALPICÓN DE MARISCO

El verano es lo que tiene, que se te llena todo de turistas. Es lo que me ha pasado a mí esta mañana, que he cogido un bol para ver qué hacía para comer, y en cuanto me he descuidado un poco, aquello estaba lleno de gente. Primero unos mejillones de lata gallegos que pasaban por allí. Debían ser de un viaje organizado o algo. Han visto mi bol todo chulo y pinturero y han decidido quedarse. Pobrecillos, he pensado yo, todo el invierno, allí en Galicia currando de mejillón, aguantando temporales agarrados a una cuerda. Yo creo que se han ganado unas vacaciones. Pues venga, que se queden. Y en esas que me descuido un poco, buscando algo de lima para aliñarlos, y cuando me doy cuenta, se me ha plantado en el bol un pulpo. Chiquitito, porque era de lata también, oye, pero que ocupa su espacio. Al principio pensé en echarle, pero los pulpos ya se sabe, te miran con esos ojillos tiernos que tienen de cefalópodo, y dan lástima. Son como un cachorrillo abandonado. Total, que entre que sí y que no, de repente, zas, una invasión de gambas, gambones más bien, porque eran gorditos. Y mi bol parecía ya Benidorm en agosto. Oye ¿y quién le dice que no a unas gambas? Eso no pasa. A ti te ponen unas gambas delante y a por ellas. Primero las más grandes y luego ya las más pequeñas. Lo llevamos escrito en los genes. En inútil resistirse. Total, que ya con todo el lío allí montado de mejillones, pulpo, gambones, me he dicho a esto le ponemos unas hierbillas y nos montamos un salpicón de marisco de lo más apañado. Que también te digo una cosa, si todos los turistas fueran como estos, bendita sea la playa en verano.

Ingredientes: 1 paquete de colas de gambón congeladas (sección de congelados de cualquier gran superficie), 2 latas de mejillones al natural, 1 lata de pulpo en aceite, 1 tomate, 1 cebolla, 1 pimiento verde, 1 lima, cilantro, salsa de chile habanero Heinz (o Tabasco normal y corriente) aceite de oliva virgen extra, vinagre, y sal.

Preparación: en un bol ponemos las colas de gambón, descongeladas y hervidas un minuto en agua con sal, el contenido escurrido de las latas de mejillones (reservando el caldo) y el pulpo, también escurrido de su aceite. Añadimos en tomate, la cebolla y el pimiento bien picados. En un recipiente, preparamos el aliño. Primero un par de cucharadas de aceite rico. Le ponemos vinagre, el zumo de media lima (o limón si no tenemos), sal y un par de golpes de nuestra salsa de chile habanero (o Tabasco). Le añadimos también un poco del caldo de la lata de mejillones que teníamos reservado, el cilantro picado y removemos para que se mezcle todo bien. Echamos el aliño sobre la mezcla de animalillos marinos que teníamos, un poco de sal, mezclamos adecuadamente y lo dejamos reposar en la nevera, tapado con plastiquillo transparente, hasta el momento de servir. Una receta rica, sana, fresca y muy marinera. Puro verano.

EN VIDEO

Si queréis ver la receta en vídeo, con el aliciente de aprender también la forma de tunear y mejorar un gazpacho de los de brick, podéis hacerlo viendo esta nueva entrega de El Show de Falsarius Chef






5 de mayo de 2015

DULCE DE LECHE CASERO Y FABADA PARA PIJOS

Fabada para pijos

Hoy el Show de Falsarius Chef viene un poco malévolo. Teniendo en cuenta que estamos en primavera y anda el personal  como loco con las operaciones bikinis famosas, descolgarse con una parejita como el dulce de leche casero y una fabada, por muy pija que sea, tiene delito. Pero esto es así. El hambre tiene razones que el bañador no entiende. Oye, que además el saber (al contrario de los kilos) no ocupa lugar, ni sube talla de pantalones. Otra cosa es el malévolo uso que hagamos de nuestra sabiduría gastronómica. Yo que sé, el dulce de leche lo podéis hacer el día que vengan unos sobrinitos a veros a casa, que siempre es una excusa. Si luego os lo coméis a escondidas a cucharadas, yo ya ahí no entro. Y la fabadita pija, os resuelve un aperitivo con invitados, que la gente cuando viene de visita, se deja la dieta en la puerta y zampa como demonios. Siempre hay una excusa para comer cosas ricas. Además, sabemos tan poco del futuro: igual este verano se ponen de moda los michelines.


   


7 de abril de 2015

EL SHOW DE FALSARIUS CHEF- La primavera


En el nuevo y primaveral Show de Falsarius Chef, entre otras variadas cuestiones vais a encontrar la forma más fácil de hacer un fantástico pan casero sin tener ni idea de estas cosas (que queda genial), y las nuevas andanzas de nuestro hombre lobo vegetariano.


     


2 de marzo de 2015

BLOODY MARY

Bloody Mary

Claro, estás tan tranquilo con tu frío, tu gripe y tus cosas, y de repente se te echa marzo encima como un chaparrón del calendario. Oye, y despista. Estabas tú tan a gusto, rodeado de cocidos, guisotes y platos de cuchara y ahora, hala, a cambiarlo todo otra vez. Y da igual que caigan chuzos de punta o que andes todavía con la bufanda puesta. Marzo es marzo y hay que ponerse en modo primavera. Total que sacas las lechugas del armario, bajas del trastero los tomates, guardas las cucharas en el cajón con los calcetines y te compras un geranio. Y luego pasa lo que pasa. Que mucha primavera y mucho rollo, pero todavía no te apetecen un pimiento las ensaladas. ¿Y ahora qué hacemos? Pues no sé, porque a mi la primavera me da hambre. Bueno y el otoño y el verano, y el invierno. Las cuatro estaciones. Yo en lo del hambre soy muy de Vivaldi. Y así, pensando, pensando, me he dicho, oye mira yo me hago un cóctel de aperitivo, un bloody Mary, más concretamente, que es fresquito y primaveral, pero con un puntito de vodka que mantiene el calorcito interno, y luego dios dirá. Y si no dice nada, me casco el bloody Mary y luego un buen cocido. Menú de entretiempo.

Ingredientes: 1 brick de zumo de tomate, 1 sobre de gelatina neutra, vodka, 1 limón, salsa Perrin´s, Tabasco, pimienta, sal, apio.

Preparación: en un bol bien seco, ponemos el contenido del sobre de gelatina y lo reservamos. En otro recipiente vertemos un chorreón de vodka al gusto, según queramos más o menos fuerte nuestro bloody Mary (la proporción correcta sería 3 partes de vodka por 6 de tomate), añadimos el zumo de tomate (medio litro, más o menos), el zumo de medio limón, unas gotas de Tabasco, un par de golpes de salsa Perrin´s, y un poco de sal. Removemos bien. Ponemos unas cucharadas del preparado en el bol con la gelatina y removemos hasta que se deshaga y se mezcle. El resto lo ponemos en un cazo a calentar, removiendo de vez en cuando, hasta que empiece a hervir. Retiramos, lo juntamos con el preparado de gelatina y mezclamos bien. Dejamos reposar un par de minutos y lo vamos vertiendo con cuidado en un molde de silicona como para magdalenas o algo así, en el que habremos puesto una ramita de apio en cada agujero. Dejamos que se enfríe un poco y lo metemos en la nevera durante un par de horas mínimo. Luego todo es sacarlo, desmoldar con cuidado, adornar con un toquecillo de pimienta y comerlo (o beberlo) bien frío.

(Puedes verlo en vídeo AQUÍ)

3 de febrero de 2015

HELADO DE CHOCOLATE CASERO EN 5 MINUTOS

Helado de chocolate casero
Helado de chocolate casero

Hoy en El Show de Falsarius Chef, entre otras cosas, te enseñamos cómo hacer helado de chocolate casero en 5 minutos. Sí, como suena. Para un improvisar un postre rápido o para hacer con los chavales durante un domingo aburrido y lluvioso. Un genial truco de andar por casa de nuestra nueva sección.


  


22 de enero de 2015

EL SHOW DE FALSARIUS CHEF

El Show de Falsarius Chef

He aquí el Show de Falsarius Chef, mi nuevo programa en Youtube. Un espacio en el que van a pasar muchas cosas. Vamos a tener humor, entrevistas, críticas, desparrames gastronómicos, recomendaciones, callejeos, cocina para pijos, impostores por el mundo, consultorio psicogastronómico, trucos, reportajes, y por supuesto recetas. Un follón. Pero, sobre todo, lo que espero es contar con vuestra participación, para lo que (todo a su tiempo) os iré dando la lata en plan adecuadamente pelmazo. Todavía andamos un poco en rodaje, pero había que arrancar, así que a ver qué os parece esto. Incluye entre otras cosas, una recomendación de productos del súper ricos (y baratos) que nos ayuden con la cuesta de enero, y la primera entrega de "Cocina para pijos".
All that jazz!!!

   

12 de enero de 2015

PREMIOS FALSARIUS 2014

Como viene siendo tradicional (bueno vale, el año pasado y este) tras las navidades llegan los “Premios Falsarius 2014”. Os presento una selección de productos variados que he descubierto (y me han enviciado) a lo largo del año recién terminado, y que poco a poco se han convertido en fijos de mi despensa impostora. Vayamos pues al lío.



Premio aceite de oliva virgen extra accesible a bolsillos depauperados:

Este año pasado he probado un montón de aceites ricos y de buen precio de las procedencias más variadas. De Rioja, de las Baleares, extremeños (de rica manzanilla cacereña), varios de Jaén, por supuesto, varios también de Córdoba (joyitas pequeñas y sorprendentes de almazaras casi familiares), y me ha costado mucho decidirme a destacar alguno porque el nivel (afortunadamente) de nuestros aceites de oliva virgen extra es un lujazo. Pero bueno, al final me he decidido por un aceite elaborado en Cádiz, que me ha gustado un montón 


Aceite de oliva virgen extra (picual) EL HERRERILLO
Olivar del Herrerillo (9 € la botella de 3/4 L)


Aceite El Herrerillo
Aceite de oliva virgen extra picual El Herrerillo


Premio al congelado destacado

No ha sido un año especialmente prolífico descubriendo congelados emocionantes, pero allá donde había páramo, brotó de repente la excelencia y encontré unos guisantes fastuosos. Dos minutos en agua hirviendo con sal y disfrute garantizado de unos guisantes de lujo

Guisantes Maheso
Se encuentran fácilmente en supermercados y grandes superficies (aprox. 2,95€ el kilo)

Guisantes Maheso
Guisantes congelados Maheso


Mejor lata de supermercado

Latófago desaforado que es uno, en el 2014 he seguido por supuesto probando todo tipo de latas. En verano descubrí estas que han sido la base de un arroz negro con el que he estado engañando a todo el que se me ha acercado lo bastante. Y triunfando. Una lata que me ha sorprendido:

Sepia en su tinta Hacendado
Obviamente la podéis encontrar en el Mercadona. La fabrica "Escuris". 1,75 €

Sepia en su tinta Hacendado
Sepia en su tinta Hacendado



Mejor lata gourmet (sea lo que sea eso)

La tienda de la Conservera de Tarifa es uno de esos enlaces secretos que los latamaníacos nos pasamos a escondidas. Una pequeña fábrica de conservas tarifeña que hace un producto muy, muy rico. En realidad todas sus conservas de pescado son excelentes pero hay una en concreto que me tiene enamorado y, obviamente, es la ganadora de este año:


Filetes de caballa de Andalucia Marina Real
Conservera de Tarifa en su marca Marina Real. 4,55€ la lata de 525 g.

Filetes de caballa Marina Real
Filetes de caballa Marina Real

Premio "no sin mi vino"

Este año pasado también he probado un montón de vinos lo que siempre complica las cosas a la hora de tomar una decisión. Aquí van dos, jóvenes, amables y de precio razonable, que durante este año pasado me han dado muchas alegrías:

Quinta Milú 2013
Tinto. Bodegas Quinta Milú D.O Ribera del Duero 6,25 € (en esta tienda)

MilúPasión de bobal


Pasión de Bobal 2012
Tinto. Bodega Sierra Norte. D.O utiel Requena 7,90 (en esta tienda)


Premio mejor postre de andar por casa

Este año me he enviciado con este polito de chocolate, que está muy rico y tiene la ventaja de tener sólo 53 calorías. Un caprichillo para después de comer por algo menos de 1 €

Helado Nesquik de chocolate

Helado Nesquik de chocolate
Helado Nesquik de chocolate


Premio producto revelación


La gente de Yatecomeré son unos gallegos de Pontevedra que están haciendo unos productos de lo más bien hecho. He tenido oportunidad de probar varios de sus pasteles (o pudin o mousse o como los quieras llamar) de pescado y están estupendos, pero hay uno que sin duda me ha maravillado por lo exótico (y rico, oiga), el de "Lacón con grelos". Creo que aún sólo puede encontrarse a la venta en Galicia (aunque he preguntado en la fábrica y me dicen que pronto estará disponible a nivel nacional), así que por ahora nos conformamos con el de mejillones, que puesto en un pan tostado y con una anchoíta por encima, está de vicio.

Pastel de mejillón al albariño
Yatecomeré. 7,99 € el de 300gr.


Yatecomeré mejillones
Mejillón al albariño Yatecomeré



Premio legumbre de bote

No me tenía yo trabajados los supermercados Aldi todo lo debido, pero este año he puesto solución a ese problema y me lo he comido (casi) todo. En premio a mi dedicación a la variopinta causa del súper, he descubierto unos botes de legumbres (garbanzos, alubias, etc) de la marca navarra Monjardín (José Salcedo Soria S.L.) que están estupendos. Ecológicos y sabrosos.

Legumbres Monjardín
1,89 € bote en esta tienda

Legumbres Monjardín
Legumbres Monjardín





22 de diciembre de 2014

SOLOMILLO NAVIDEÑO

Solomillo navideño

Pero bueno ¿qué es esto?¿Quién es ese tipo gordo cargado de regalos y qué hace entrando por mi chimenea? ¿Por qué me llegan felicitaciones de gente a la que no veo nunca y que lleva un año sin acordarse de que existo? ¿Por qué mi nevera está llena (a rebosar, diría yo) de comida? ¿Qué está pasando? ¿Qué son todas esas luces de colorines que han invadido los escaparates? ¿Por qué llora emocionada la gente en los anuncios de la tele? ¿Qué es esto, hombre, por dios? Pues nada, lo típico, que no se da uno cuenta y de repente estás metido en la navidad hasta las trancas. Es lo que tiene.  Estás un día dando paseos en chanclas por la playa, y a nada que te descuidas están los niños de san Ildefonso cantando la lotería en la tele. Y antes de que te des cuenta has vaciado la cuenta comprando regalos, te has sorprendido a ti mismo mirando melancólico la chimenea y echando de menos a los que ya no están, y andas medio pedillo cantando villancicos en un bar. Un espanto. Pero bueno, ya que está aquí dejemos a la Navidad entrar e intentemos disfrutarla en la medida de lo posible. Yo voy a hacerlo con esta rica receta de solomillo de cerdo con tortas de aceite y frutas escarchadas, un poco de vino y mucha, pero mucha, paciencia. Porque la verdad, si fuera pavo pensaría que me están cebando para comerme en Nochebuena: en lo que va de mes, y aún no ha empezado lo bueno, he engordado ya tres kilos.
Feliz Navidad.

Ingredientes: 1 solomillo de cerdo, un paquete de tortas en aceite (las mías eran de Inés Rosales), 1 paquete de frutas escarchadas, 1 copa de vino Pedro Ximénez (o el vino dulce que tengáis por ahí), aceite de oliva virgen extra, sal gruesa.

Preparación: troceamos una torta de aceite en pedazos pequeños y la ponemos en la sartén caliente con un poco de aceite. Añadimos fruta escarchada cortada en cuadraditos. Removemos bien y lo regamos con un chorreón de Pedro Ximénez. Dejamos que se evapore un poco y lo reservamos en un plato. Ponemos otra vez la sartén al fuego, con los restos de la la preparación anterior y un par de gotas de aceite más, y vamos haciendo a la plancha el solomillo cortado en rodajas de tres centímetros, hasta que esté doradito y guapo. Sólo nos queda emplatar, haciendo una base con la mezcla de tortas y frutas y poniendo encima el solomillo con un poco de sal gruesa. Si rematamos todo con un hilillo de aceite de oliva virgen extra, no le va a venir mal.

Toque navideño: si cogéis una ramita de romero, la mojáis en agua y la espolvoreáis con azúcar glas, os va a quedar como un abetillo navideño, lo que puede resultar muy chulo para adornar vuestro plato.


  


18 de diciembre de 2014

LENTEJAS CON CALABAZA

Lentejas con calabaza

Eso que vas por el súper, y al pasar por la zona de las verdurillas ves una bandejita con sus pedazos de calabaza ya cortados, limpios, listos para preparar y, claro, no te puedes resistir. Y llegas a casa feliz con tu calabaza, como si fueras Cenicienta o una de esas de Disney, en plan, que se joda la madrastra que hoy zampo como dios. La calabaza otra cosa no sé, pero con los guisotes va de escándalo, así que el asunto estaba claro. Teniendo un botecillo de lentejas por ahí suelto y un poco de chorizo, para qué pensar más. Unas lentejas con calabaza calentitas y reconfortantes, que son puro otoño en la cazuela. Y déjate de zapatitos de cristal, que vaya cosa más incómoda. Con este guisote te llevas al príncipe de calle aunque calces un 47.

Ingredientes: 1 bote de los de cristal de lentejas, una bandeja de calabaza troceada de las que venden en el súper, chorizo, una cebolla mediana ( o una latita de cebolla frita), tres dientes de ajo, pimentón, aceite de oliva virgen extra, sal.

Preparación: colocamos una cazuela en el fuego con un chorreón de aceite. Cuando esté caliente ponemos a dorar los dientes de ajo y la cebolla picada. Cuando comience a dorarse, añadimos las rodajas de chorizo (unas seis u ocho) la calabaza troceada (en pedazos no muy pequeños para que no se nos deshaga) y le damos una vuelta en el fuego. Ponemos un poco de pimentón (en mi caso picante que va muy bien con el dulzor de la calabaza), mezclamos y rápidamente añadimos agua hasta cubrir (o un caldo rico de brick si tienes). Dejamos cocer a fuego medio hasta que la calabaza esté blanda (unos 20 minutos), añadimos el contenido del bote de lentejas (si veis que falta agua, le añadís un poco) y las dejamos hirviendo 5 minutos más a fuego suave, agitando la cacerolilla de vez en cuando para que se hile bien todo. Luego, acompañadas con un vaso de vino tinto rico, todo es disfrutar.
.
.

24 de noviembre de 2014

FIDEOS CON MEJILLONES


No parecía gran cosa así sola en su rincón. Desvalida y tapándose con un cartón, como un vagabundo en invierno, daba hasta un poco de lástima. La gente pasaba a su lado indiferente, aunque algunos la miraban de reojo como sintiendo la tentación de echarle un euro en la gorrilla. Pero a ella le daba igual. Ajena e indiferente al qué dirán, se mantenía allí, siempre en su sitio, digna y altiva como una princesa. Sabía que como casi siempre ocurre, lo mejor está en el interior. Sólo falta encontrar a quién lo sepa reconocer. Y allí aparecí yo, en plan príncipe azul, que no es por echarme flores, pero iba muy elegante con mi gorro recién planchado y la brillante nariz de plástico lavada con Fairy. La monté en mi carro, aceleré y nos fuimos con las melenas al viento en busca del horizonte. Nos pararon en la caja del súper porque algo pitó, así que tuve que pagarla, pero mereció la pena. Aquella lata de mejillones y yo íbamos a comernos el mundo.

Ingredientes: 1 paquete de fideos gruesos (del número 4), 2 latas de mejillones en escabeche picantes (o en salsa de vieras, que también quedan ricos), 1 brick de caldo de pescado, 1 cebolla, 1 diente de ajo, aceite de oliva virgen extra, sal, pimentón picante y perejil.

Preparación: en una cazuela con un poco de aceite, ponemos el diente de ajo loncheado y la cebolla picada. Cuando coja color le añadimos un poco de pimentón picante. Removemos y, rápido para que no se queme, le añadimos medio litro de caldo de pescado. Cuando hierva, le ponemos cinco puñaditos de fideos (ojo a lo científico que me ha quedado lo de “puñaditos”) y los dejamos hervir el tiempo recomendado por el fabricante en el envase. Cuando falten un par de minutos para que se cumpla el tiempo, añadimos el contenido de las latas de mejillones. Mezclamos bien, y cuando se cumpla el tiempo lo dejamos reposar unos minutos, ya fuera del fuego. Servimos adornando con un poco de perejil.


  

17 de noviembre de 2014

COLES DE BRUSELAS CON SALMÓN

Coles de Bruselas con salmón

Nada, lo típico, que me he levantado yo en plan europeo y me he dicho: hoy para comer, coles de Bruselas. Y oye, estupendo. O estupendo hasta cierto punto. Porque el problema es que las coles de Bruselas serán todo lo europeas que tú quieras, pero tienen muy mala fama. Tú vas y le dices a tu madre, oye, estoy saliendo con una col de Bruselas, y le das un disgusto. Eso es así. Incluso si es de esas madres comprensivas que te dicen, bueno, hijo, peor hubiera sido que salieras con una política. Da igual, también le das un disgusto. Hombre, si sales con una política, feliz no la haces, que luego se te traen la corrupción a casa y te pone perdidos a todos los cuñados, que los cuñados, no sé qué tienen, pero son muy de corromperse. Pero en cualquier caso, las madres, lo de las coles de Bruselas lo llevan fatal, te lo digan o no a la cara. ¿Tú has visto alguna madre que haga tuppers con coles de Bruselas? Croquetas, carne con tomate, macarrones y eso, sí, pero coles, nunca. Aunque a mí ya a estas alturas, me da lo mismo lo que diga la gente. Si yo digo que hoy me zampo unas coles de Bruselas, voy y me las zampo. Menudo soy yo. Eso sí, con su poquito de salmón ahumado y una salsita muy rica que les hago. Haciéndome valer. Tan venido arriba estoy que cuando metan a la política y al cuñado en la cárcel, igual les mando un tupper.

Ingredientes: 1 bolsa de coles de Bruselas congeladas, 1 paquete de salmón ahumado, ajo picado, perejil, miel, mostaza, limón, sal y aceite de oliva virgen extra.

Preparación: cocemos las coles de Bruselas siguiendo las instrucciones del fabricante (un poquito de vinagre al agua de cocción, nos quita el olor excesivo). Cuando estén, cortamos el salmón ahumado en tiras anchas y vamos envolviendo con él las coles, y atravesando lo envuelto con un palillo hasta formar un pincho. Y les añadimos la salsa por encima.

La salsa en cuestión: en un vaso ponemos un diente de ajo picado, le añadimos una cucharadita de mostaza, otra de miel, un chorreón de limón, un poco de aceite de oliva virgen extra, un poco de sal, un poco de perejil fresco picado y removemos bien hasta que nos quede todo hilado.
.
.

14 de octubre de 2014

ARROZ CON SEPIA EN SU TINTA

Arroz con sepia

Los otoños es lo que tienen, que en cuanto te descuidas y pasas cerca de un árbol, se te sacude encima todas las hojas viejas, como si estuviera limpiando el desván que esconde entre las ramas. A los niños no les importa. Un parque lleno de hojas secas es como una playa de otoño, en mitad de la ciudad. Y ves a los enanos hacer montoncitos con las hojas y ponerles palitos por encima, y los padres los miran con la babita caída (mi hijo ¡ya junta hojas!) pero con la secreta angustia de no saber si ese artístico montón de hojarasca significa que les espera un futuro como diseñador molón, con piezas en el museo de arte moderno, o si directamente van para barrenderos. Que déjate, que lo de barrendero antes a los padres les parecía poca cosa, pero ahora tienes un hijo trabajando de barrendero y te chuleas en el bar. También es verdad que de barrendero o de lo que sea. Tienes un hijo trabajando y casi da vergüenza decirlo por si alguien te pregunta: ¿ah, trabajando?¿dónde, en Dubrovnik, en Australia, en Qatar? Y tienes que contestar: no, en el Retiro. Y con catorce pagas. Y por tonterías de esas se pierden amistades y no es plan. Que a los árboles se les caen las hojas y no pasa nada, les vuelven a crecer, pero los amigos son como el pelo a ciertas edades, una vez que se cae ya no hay crecepelo que valga. Así que habrá que cuidarlos. Yo últimamente, con este rico arroz con sepia en su tinta, con el que te los ganas incondicionalmente. Y eso está bien porque, oye, te quedas calvo de amigos y ahora con los fríos de otoño, a nada que te descuides, se te llena el alma de hojas secas.

Ingredientes: dos vasitos de arroz redondo de los de calentar en microondas, 2 latas de sepia en su tinta, 1 sobrecillo de tinta (la venden congelada en el súper o se la podéis pedir al pescadero), caldo de pescado (el de vuestra marca favorita) ajo, 1 cayena, aceite de oliva virgen extra, perejil, sal.

Preparación: en una sartén con un poco de aceite ponéis un diente de ajo picado a dorar. Cuando coja color, añadís en contenido del sobrecillo de tinta y un poco de caldo de pescado, y lo deshacéis bien. Agregáis un poco más de caldo (poco, porque este arroz se hace enseguida, no vais a necesitar que esté mucho al fuego, y no queremos que nos quede caldoso) y, cuando hierva, echáis a la sartén el contenido de los dos vasitos de arroz para el microondas, descompactado con la mano para que quede suelto. Removéis y añadís el contenido de las latas de sepia en su tinta, a las que habréis quitado con cuidado el exceso de aceitillo que suelen traer. Removéis todo bien y esperáis a que se evapore el caldo. Lo podéis acompañar con un poco de alioli o con un preparado de ajo picado, aceite y perejil, servido por encima.

Truco: las latas que yo uso son las de sepia en su tinta de Hacendado, que están saliendo muy ricas. La sepia en pedazos grandes y muy tierna. Me tienen enviciado.


  
.
.

1 de octubre de 2014

ATÚN ENCEBOLLADO

Atún encebollado

Todo empezó cuando Pepe Monforte me apareció en casa con dos grandes latas de troncos de atún bajo el brazo. Así debían llegar siempre los amigos a casa de uno. Como los reyes magos. Con oro, incienso y troncos de atún bajo el brazo. Pepe Monforte es una enciclopedia ambulante. El día que san Google se nos vaya al carajo es el tipo al que hay que tener cerca porque lo sabe todo de chiringuitos, tabernillas, ventas, barecillos, restaurantes y merenderos varios de la provincia de Cádiz. Y de majo ni hablamos. Total, que tras darme las latas me lanza un reto: a ver qué receta se te ocurre con estos troncos de atún. Y ahí empiezan los líos. Sí, porque yo cuando las latas son buenas (y estos troncos de atún de la conservera Marina Real de Tarifa son excelentes) soy partidario de tocarlas lo menos posible. Abrir y disfrutar. Pero también me pico mucho con lo de las latas (que no en vano es lo mío), así que no pude evitar ver qué se me ocurría. Y le di vueltas, no te creas. La cosa es que al final se me ocurrió algo sencillito, que trata al taco de atún con el debido respeto, pero se lo lleva de juerga. Le da vidilla, vamos. Cebolla, romero, aceitunas negras y buen vinagre de Jerez. Y te queda un atún encebollado para ponerle un piso. Aunque como los atunes son muy suyos, igual prefería una pecera.

Ingredientes: 1 lata de tronco de atún en aceite Marina Real (si es la grande, mejor, que son unos troncos de atún espectaculares), 1 cebolla, aceitunas negras (con hueso, que quedan más ricas), pimentón, sal aceite de oliva virgen extra, vinagre, sal y un par de ramitas de romero.

Preparación: en una sartén con un poco de aceite, ponemos la cebolla cortada en juliana (en tiras) a hacerse, con un poco de sal. Cuando esté doradilla, le añadimos las dos ramitas de romero, unas cuantas aceitunas negras, una cucharadita generosa de pimentón y removemos. Rápidamente le agregamos un chorreón de vinagre de Jerez, mezclamos bien y dejamos que se evapore con el fuego suave. Finalmente, ponemos nuestra cebolla escabechada en el plato, colocamos encima el taco de tronco de atún y lo regamos con un hilillo de aceite rico y un poquito de pimentón picante.

Nota: también podríamos hacer la receta con una taco de atún o bonito del norte rico de esos que vienen en un bote de cristal y que se encuentran en cualquier súper. Faltaría más.
.
.
Related Posts with Thumbnails